Géraldine Célérier Eguiluz es cantante, guitarrista, trompetista, compositora, improvisadora, docente e investigadora musical. Nacida en la ciudad de México en 1969, ciudadana del mundo y poliglota, crece en Bogotá, Paris y Lisboa; se desenvuelve desde fines de los ochentas, en el mundo del jazz y la creación musical. Se forma al piano, la voz y la guitarra con Dorita Eguiluz, Ricardo Sánchez de la Barca y Manduka respectivamente. En 1987 estudia en el Taller de Jazz de la ESM con Francisco Téllez, y Alejandro Pérez Sáez y cómo canta-autora cerca de Mexicanto y Fernando Delgadillo y toca su música con los Psicotrópicos. Estudia en el IACP, en Paris con Alan Silva y se inicia a la trompeta con Peter Segona en 1991; obtiene dos Maestrías, una en Musicología por parte de la Universidad de Paris VIII en 1995 y otra en canto de la Universidad Laval de Québec, Canadá en el 2008.
En 1995 se integra cómo Investigadora en el CENIDIM dedicada a documentar el Jazz Mexicano, cuya colección está en la Biblioteca de las Artes. Paralelamente, con el grupo Tritonía  integrado por Armando Cruz, Aarón Cruz y Rodrigo Castelán produce tres discos a fines de los noventa, que llevan al grupo a tocar en la Knitting Factory (NYC), Instants Chavirés (Paris) Festival de Jazz de la Habana (Cuba), Festival de Jazz Rive-de Gier (Francia) así cómo el Festival Cervantino, Festival de Jazz de Morelia, de Puebla entre otros. 

Se asocia con Minerva Hernández en el año 2000, para montar la compañía Bacaanda Multimedia, realizando decenas de representaciones del espectáculo interdisciplinario El Sueño, con sus composiciones originales y la participación de los músicos mexicanos Marc Aanderud, Agustin Bernal, Pablo Anguiano, Pilar Sánchez, Yuriana Sobrino, Marco Rentería, Francisco Lelo de Larrea, Adolfo Ramos, Leika Mochan, de la escena jazzística mexicana del momento.

Se consolida cómo jazzista tocando en el Festival de Jazz de Berlin  invitada por el trombonista Albert Mangelsdorff, y posteriormente en el 2004, se estrena cómo compositora de jazz en The Kitchen Nueva York, durante el Festival Mexico Now  junto a Joe Mc Phee, Elliott Sharp, Rudresh Mahanthappa.

  Desde su llegada a Québec en el 2006 y a Montreal en 2011, se dedica a la enseñanza, la composición, la improvisación y en montar sus ensambles en la ciudades donde reside por temporadas, en México, Nueva York, Québec, Montréal y Morelia. Colabora regularmente con músicos creativos de la escena actual local e internacional tales cómo Scott Thomson, Jean Derome, Lori Freedman, Ziya Tabassian, Stéphane Diamantakiou, Jean René, Mili Hong, Yves Charuest, William Hooker, Ludwing Van Hübsch, Sam Newsome y continúa desarrollando encuentros y situaciones de creación musical y artística.

En la última década, su música ha sido interpretada por Lafayette String Quartet en Banff, Canada; Firey Strings Company de Nioka Workman, bajo la dirección de Frank Lacy (NYC); ha  montado sus piezas con Michaël Attias, Sean Conly, Satoshi Takeishi, Angélica Sánchez, Fay Victor (NYC) François, Couture, Joker, y colabora cómo compositora e instrumentista en la compañía Quebequense Productions SuperMusique. Invitada al Vision Festival (NYC) en el 2011, también se ha presentado en el Festival des Musiques de Création, Off Festival de jazz de Montreal, Festival des Musiques Universelles en Québec y Something Else en Ontario, Festival de Jazz de Querétaro en el 2019.

Ha realizado sus discos Ontologies (Mikroclimat, 2017), Nigredo Lunes Noires (Small  Scale Music, 2015), Paso Doble (Tours de Bras 2015), Rubedo’ ro (Malasartes, 2013), Temps de Lumière (2010),  recibido críticas internacionales y apoyos a la creación del FONCA, CAC y CALQ. 

Vuelve a la Etnomusicología en el 2017 con el acervo digital del CENIDIM (INBA) Paisajes y Retratos  Sonoros de Michoacan, integrado al repositorio del LANMO (UNAM), fuente de creación de su último corpus de composiciones Mexhicah Bones.

La obra de Geraldine Eguiluz está en constante transformación y evolución,  inspirada por viajes, viviencias y reflexiones de cada dia; por el imaginário musical y espiritual de civilizaciones mesoamericanas antiguas y contemporáneas ; integra lenguas, dialectos, instrumentos diversos, ritmos afro americanos, lenguajes musicales que se transmiten por la escritura y la oralidad, con la intención de hacer una música nueva y creativa. Mantiene lazos y nutre nuevas conexiones entre individuos, instituciones y comunidades, aportando su contribución musical al mundo.

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